Siguiendo con los días calurosos de verano, teníamos que decidir un nuevo lugar en el que pasar el domingo en familia y con nuestra perra. Como seguíamos sin ganas de movernos a sitios con mucha aglomeración de gente, nos animamos a acercarnos hasta A Estrada (Pontevedra), más en concreto a la zona de Curantes, en el lugar de A Pousada, para descubrir una nueva fervenza.
Para llegar al lugar tenemos que coger la N-640 que une A Estrada y Silleda y desviarnos hacia Curantes y Olives hasta llegar a A Pousada, como siempre, os ponemos más abajo las coordenadas, pero también podéis seguir las indicaciones que llevan al Pazo de Nugalla, ya que queda al lado del sendero que nos lleva a los saltos de agua.
No hay justo allí mucho espacio para poder dejar coches, nosotros lo aparcamos en un lateral de la carretera que era un poco más ancho, y buscamos una sombra para comer y luego explorar la zona. Nos sentamos en el césped bajo uno de los árboles que acompañan el camino que lleva al portalón de entrada al Pazo de Nugalla, a la derecha del mismo. Mientras comíamos nos visitó un buen grupo de vacas y un ternero que campaban a sus anchas por la zona, y que pronto salieron corriendo cuando nuestra perra les ladró al ver tanto movimiento de animales poco conocidos para ella.
Una vez terminamos de comer, continuamos ese camino hasta llegar al muro y seguimos el sendero de tierra que parte a su derecha, bordeando hasta llegar a una frondosa zona de arboleda autóctona, que pertenece a las laderas del Monte San Sebastián, declarado de Interés Paisajístico, en la cual el sonido del agua cayendo nos indica que esta vez no vamos a tener que andar mucho para llegar a nuestro destino. Después de sortear unas pequeñas bajadas con pequeños regatos incluidos (en época de lluvias debe ser más complicado acceder por ahí), llegamos a un antiguo puente que divide las dos fervenzas, a nuestra derecha un molino abandonado en el margen del río y una estampa preciosa de lo que va a ser un lugar estupendo para pasar la tarde.
Y no nos equivocamos, al avanzar un poco después del puente y girar a la derecha llegamos a la fervenza superior, de muy fácil acceso para toda la familia. Aquí el río Curantes, afluente del Liñares, realiza un salto de alrededor de 7 metros, que cae en una poza de aguas cristalinas, y una vez más la suerte de vernos allí solos, disfrutando de la magia de nuestra querida naturaleza. Es un espacio ideal para el baño en época estival, ya que el sol entra de lleno en la poza, no tiene una gran profundidad (pero si la suficiente para nadar un poco) y además se puede acceder sin problema a la base de la fervenza, en la que sentarse en una de las rocas mientras el agua te cae en la espalda es un placer de dioses. Y si uno se cansa de bañarse y estar al sol, todo alrededor tenemos un bosque frondoso que nos proporciona sombra para un buen descanso mientras escuchamos el continuo rumor de la cascada, o la posibilidad de seguir hacia arriba por el sendero y admirar la caída del agua desde otro plano.
Después de un buen rato allí, decidimos acercarnos a la fervenza inferior, para ver como era y si podíamos llegar hasta ella. Regresamos hasta el puente y esta vez bajamos por unas rocas en el lado contrario del acceso a la anterior, y ya pudimos ver el discurrir del río hasta llegar a un punto en donde cae alrededor de 6 metros a una nueva poza, pero esta vez lo vimos solamente desde estas rocas, ya que aquí la accesibilidad a la poza es muy complicada, y con el equipo de fotografía y los niños ya resultaba completamente imposible, por lo que sacamos desde allí unas fotos y regresamos a la superior para relajarnos allí el resto de la tarde, en la que sólo cuando nos marchábamos nos encontramos con unas pocas personas; entre eso y que hablando con una amiga que vive en A Estrada y desconocía este paraje, nos hace presagiar que no es un lugar muy conocido y concurrido, lo que lo dota todavía de más belleza y tranquilidad.
Una buena y refrescante tarde en familia en nuestra Galicia Desconocida.
COORDENADAS: N 42º 41.482´ W 8º 23.491´
ACCESO: Muy fácil (exceptuando si se quiere llegar a la base de la fervenza inferior)
DIFICULTAD: Baja (menos si se quiere llegar a la base de la fervenza inferior)
ADAPTADO: No (acceso con algo de desnivel en tierra)